El culpable cambia cada cuatro años. El problema no.
En conversaciones de empresarios, ejecutivos y también en la calle, la secuencia se repite. Se menciona un dato malo, se nombra a un gobierno y la conversación termina. Da lo mismo el signo político: la herida cambia de lugar, el reflejo es el mismo.
Esta semana junté los datos más recientes de Chile y del mundo. Mi conclusión es que ninguna de las dos explicaciones favoritas, «es culpa del gobierno» y «es culpa del mundo», alcanza por sí sola.
Lo que dicen los datos
El empleo. El INE informó una desocupación de 9,6% en el trimestre junio-agosto de 2026, un punto porcentual más que un año antes. Los ocupados disminuyeron 0,9% interanual, con caídas en la industria manufacturera (-7,6%) e información y comunicaciones (-16,8%). Los asalariados formales, por su parte, disminuyeron 2,9%. Como referencia internacional, la desocupación promedio de la OCDE fue de 4,9% en julio, aunque las mediciones corresponden a períodos y metodologías diferentes.
El crecimiento. El Banco Central recortó en septiembre su proyección de crecimiento para 2026 a un rango de 0,25% a 0,75%, desde el 1,0% a 1,75% estimado en junio. Según el organismo, la revisión responde principalmente a la debilidad del gasto interno, al desempeño de la actividad y a la menor producción minera, en un escenario marcado también por un mercado laboral débil, menores niveles de confianza y condiciones climáticas adversas. A estos factores se suma un contexto externo complejo, particularmente por el encarecimiento de los combustibles asociado al conflicto en Medio Oriente.
El mundo. Según las proyecciones del FMI difundidas en octubre de 2026, la economía global crecería 3,1% este año y América Latina, 2,3%. El organismo considera un precio promedio del petróleo cercano a US$96 por barril para 2026, frente a aproximadamente US$68 en 2025. Chile aparece con una proyección de crecimiento de apenas 0,6%, después de un recorte de 1,8 puntos porcentuales respecto de abril, señalado por los medios como el mayor ajuste a la baja de la región. El Banco Central agrega otro elemento: la actividad global se sostiene en buena medida por el auge de las inversiones asociadas a la inteligencia artificial, aunque persisten dudas sobre cuánto tiempo podrá mantenerse ese impulso.
La demografía. Las cifras provisionales del INE muestran que en 2025 la tasa global de fecundidad de Chile llegó a 0,99 hijos por mujer, situándose por primera vez bajo uno. Ese año nacieron 146.446 personas, frente a 174.057 en 2023. En el 45,1% de las comunas del país murieron más personas de las que nacieron. Son transformaciones que vienen desarrollándose desde hace décadas y cuyas consecuencias económicas, laborales y sociales seguirán presentes mucho después de cualquier administración.
Cómo lo leo
Interpretación. El mundo es parte de la ecuación: petróleo, tensiones geopolíticas y una expansión global apoyada en una apuesta tecnológica cuyo alcance todavía estamos descubriendo. Pero si el contexto externo lo explicara todo, sería difícil comprender por qué Chile registró, según los reportes sobre las proyecciones del FMI, el mayor recorte de crecimiento de la región respecto de abril, o por qué el Banco Central identifica factores internos entre las principales razones de su revisión. A la inversa, tampoco se sostiene que todo sea interno.
Y hay un tercer grupo de datos que no pertenece a ningún gobierno. La caída de la natalidad viene de años y seguirá cuando cambie el mando. Lo mismo ocurre con las transformaciones del trabajo que abordé en mi publicación anterior: el Atlas de los trabajos del futuro, de SUR FUTURO, calculó que solo el 17% del empleo latinoamericano corresponde a trabajos complementarios con las transformaciones tecnológicas, climáticas y demográficas, frente al 25% en los países de ingresos altos.
Son problemas que no comienzan ni terminan con un período presidencial. Algunos responden a decisiones políticas, otros a transformaciones económicas, tecnológicas y sociales que llevan años desarrollándose. Y todos requieren respuestas que difícilmente pueden construirse desde una conversación limitada a encontrar responsables.
Lo que pienso
Opinión. La pelea por la culpa tiene un costo que no aparece en ninguna estadística. Cuando toda la conversación se gasta en ubicar al responsable, se gasta menos en preguntar qué se puede hacer con lo que sí controlamos. A eso le llamo erosión de la inteligencia colectiva, y reconozco que es una opinión, no un dato.
Me parece que muchos están cansados de esa conversación. Eso también es una observación mía, no una cifra.
Una pregunta para quienes dirigimos organizaciones: de las decisiones que hoy posponemos esperando que cambie el clima político, ¿cuántas podríamos tomar igual, con cualquier gobierno?
Fuentes y referencias
- Instituto Nacional de Estadísticas (INE). (30 de septiembre de 2026). La tasa de desocupación nacional fue 9,6% en el trimestre junio-agosto de 2026.
Consultar publicación oficial - Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). (Septiembre de 2026). Unemployment Rates, OECD — Updated September 2026.
Consultar informe - Banco Central de Chile. (Septiembre de 2026). Informe de Política Monetaria (IPoM), septiembre de 2026.Proyecciones de crecimiento económico nacional, escenario internacional y riesgos asociados a la inversión tecnológica.
Consultar informe oficial - Fondo Monetario Internacional (FMI). (Octubre de 2026). World Economic Outlook. Proyecciones de crecimiento mundial, regional y de Chile. Cifras difundidas por los siguientes medios:
- MercoPress: IMF trims Latin America’s outlook to 2.3% and sharply cuts Argentina’s
- The Rio Times: Chile — IMF cuts growth forecast to 0.6% for 2026
- Repositorio oficial World Economic Outlook — FMI
- Instituto Nacional de Estadísticas (INE). (27 de mayo de 2026). Estadísticas Vitales: cifras provisionales 2025 confirman que los nacimientos en Chile disminuyeron un 46,9% en 32 años.
Consultar publicación oficial - Albrieu, R. y Ballesty, M. (2026). Atlas de los trabajos del futuro. SUR FUTURO. Análisis de las oportunidades laborales y la complementariedad del empleo frente a las transformaciones tecnológicas, climáticas y demográficas.
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