Automatizar todo tiene un precio. Y nadie está calculando quién lo paga.
Hay una lógica que domina el mundo del emprendimiento tecnológico hoy: si puedes automatizar algo, hazlo. Si puedes escalarlo, mejor. Si puedes hacerlo con IA, perfecto. El mercado premiará la eficiencia. Los inversores aplaudirán los márgenes. Y el mundo será un lugar más productivo. Es una lógica seductora. También es incompleta. Lo que esa lógica…